Posted
12:55
by betta
Ayer fue un día emocionante.

Fui a visitar a mi madre, y al pasar al comedor, me fijé en un tapete que yo siempre había pensado que era de ganchillo. Pues no! Es punto calado! Mirad que preciosidad.

Después de tanto hablar con
Gail sobre el tema, ella venga decirme que el punto calado tenía tradición por aquí, y yo diciéndole que jamás en la vida había visto... Pues lo tenía delante de las narices! :)

No se me habría ocurrido fijarme en ese tapete si no fuera por
el libro de
Montse Stanley, en el que hay una serie de tapetes que me recordaban mucho a éste, y por un artículo "Catalan Knit Lace" (
Threads Magazine, nº 29, pag. 31), también de Montse Stanley, que me mandó Gail.

Resulta que fue tejido por una cuñada de mi abuela, que vivía en Barcelona (mi madre y su familia son de Girona). Mi madre nunca se ha atrevido a lavarlo, y no me extraña. Según Montse Stanley, para bloquear estos tapetes, se utilizaban unos maderos con una serie de clavos dispuestos según la forma que tenía que tener el tapete. El tapete se mojaba en almidón hirviendo, y rápidamente, antes de que se secara, se iban ensartando cada uno de los "ojales" de ganchillo del borde del tapete en los clavos.