Posted
14:09
by betta
Ayer la verbena fue un éxito rotundo, a pesar de que tuvimos susto a media comida (un comensal casi se ahoga). Lluís compró un paquete de petardos y cohetes "infantil", que era ideal para el tamaño de nuestra terraza. Hay que ver qué distinta es una verbena con un niño pequeño, encantado de que no le manden a la cama a las nueve, contento de estar con la familia, y descubriendo las bengalas, cohetes, bombas de humo, piulas... :)
Ahora estamos inmersos en la aventura de cocinar un huevo de avestruz pasado por agua. Prometo fotos.