Posted
13:22
by betta
Leyendo a Iodena, me he acordado de una foto que hice hace mucho tiempo, antes de entrar en el hospital, debería ser principios de septiembre. Me sorprendió la fuerza que tiene la naturaleza, se agarra a cualquier rincón y sobrevive con cualquier cosa.
Se trata de una pequeña planta que crece entre las baldosas y el buzón que hay en la plaza al ladito de mi casa.

Ahora que me la vuelvo a mirar, me hace pensar muchísimo en la situación por la que estamos pasando ahora, con un pequeñajo agarrándose al poco líquido amniótico que tiene, pero saliendo adelante a pesar de todo.